Para divertirse:
* Desafío: Algunas personas encuentran el desafío de resolver un crucigrama aún más satisfactorio cuando recurren a ayuda, especialmente si tienen dificultades con una pista particularmente difícil.
* Velocidad: Algunas personas disfrutan de la velocidad de completar un crucigrama y hacer trampa puede ayudarles a hacerlo.
* Humor: Algunas personas hacen trampa por el placer de encontrar respuestas inesperadas o divertidas.
Por razones prácticas:
* Hora: Hacer trampa puede ser una forma de ahorrar tiempo, especialmente si alguien tiene poco tiempo.
* Accesibilidad: Para aquellos a quienes los crucigramas les resultan desafiantes debido a dificultades con el lenguaje u otros factores, hacer trampa puede hacer que la actividad sea más accesible.
Por razones menos nobles:
* Ego: Algunas personas pueden hacer trampa para inflar su sensación de logro o impresionar a los demás.
* Concurso: Hacer trampa puede dar una ventaja competitiva en torneos de crucigramas u otros eventos.
Sin embargo, hacer trampa también tiene sus desventajas:
* Pérdida del Desafío: El objetivo principal de los crucigramas suele ser la satisfacción de resolverlos usted mismo. Hacer trampa elimina ese desafío.
* Falta de aprendizaje: Hacer trampa le impide mejorar su vocabulario, sus habilidades de razonamiento y su conocimiento general.
* Deshonestidad: Va en contra del espíritu del juego y puede dañar tu reputación si te atrapan.
En última instancia, si se justifica o no hacer trampa en los crucigramas depende de las motivaciones del individuo y de su visión personal sobre la ética de la actividad.