1. Avisa y programa un cronómetro:
* "Oye, sé que estás en medio de todo, pero necesitamos [razones para detenernos]".
* "Vamos a configurar un cronómetro para [tiempo] y luego podrás volver a él." Esto les da algo por lo que trabajar.
2. Ofrezca una alternativa atractiva:
* "¿Qué tal si [hacemos algo que les guste] por un rato?" Podría ser una película, salir a caminar, tomar un refrigerio, etc.
* "¿Quieres jugar juntos un juego diferente?" Esta puede ser una excelente manera de hacer la transición.
3. Involucrarlos en el "mundo real":
* "¡Tengo algo interesante que contarte!" Comparte noticias, una historia divertida o algo interesante que esté sucediendo.
* "¿Puedes ayudarme con [tarea]?" Esta puede ser una forma rápida de llamar su atención y participación.
4. No te sientas culpable ni regañes:
* Evita frases como "¡Llevas horas jugando!" o "Siempre estás en ese juego". Esto sólo los pondrá a la defensiva.
5. Sea respetuoso con su tiempo:
* Si realmente necesitan terminar algo, sea comprensivo.
* "Sé que estás cerca de terminar ese nivel. ¿Quieres terminarlo antes de que [hagamos algo más]?"
6. Si todo lo demás falla, sea firme pero justo:
* "Es hora de concluir. Tenemos [razones] para hacerlo".
* "Entiendo que quieras seguir jugando, pero [la razón] es importante."
Importante:
* Evita quitarte el juego de forma brusca. Esto puede provocar ira y resentimiento.
* Sea paciente y comprensivo. Se necesita tiempo para hacer la transición de un juego.
* Sea coherente. No cedas cada vez.
Recuerde, la clave es comunicarse de forma abierta y respetuosa. Al trabajar juntos, pueden encontrar un equilibrio entre los juegos y otras actividades importantes.