Para niños más pequeños:
* Facilitador: Ayúdelos a comprender el concepto de rompecabezas, mostrándoles cómo encajan las piezas y cómo encontrar bordes coincidentes.
* Animador: Elogie sus esfuerzos, incluso si no completan el rompecabezas, y concéntrese en el proceso de resolución de problemas y perseverancia.
* Colaborador: Trabaja junto a ellos, ofreciéndoles sugerencias y ayudándoles a encontrar las piezas adecuadas sin asumir el control.
* Proveedor de Estructura: Ofrezca rompecabezas apropiados según la edad y el nivel de habilidad del niño, comenzando con menos piezas y aumentando la dificultad gradualmente.
* Monitor de seguridad: Asegúrese de que las piezas del rompecabezas no representen un peligro de asfixia y de que el niño esté jugando de forma segura.
Para niños mayores:
* Partidario: Fomente la resolución de problemas de forma independiente, pero ofrezca ayuda si es necesario.
* Retador: Proporcione acertijos más complejos para mejorar su razonamiento espacial y sus habilidades cognitivas.
* Entrenador: Ayúdelos a desarrollar estrategias para resolver acertijos, como ordenar por color, forma o elementos de la imagen.
* Observador: Fomente su resolución de problemas y observe sus procesos de pensamiento.
En general:
* Evite centrarse en la velocidad o la finalización: Enfatice el disfrute del proceso, la satisfacción de encontrar la pieza adecuada y las oportunidades de aprendizaje.
* Conviértelo en una actividad social: Pase un rato de rompecabezas juntos como familia, compartiendo historias y convirtiéndolo en una experiencia divertida de unión.
* Conéctalo a otras actividades: Utilice rompecabezas para aprender sobre diferentes temas, como animales, geografía o eventos históricos.
Recuerde, la clave es adaptar el papel a cada niño en particular y sus necesidades. El objetivo es fomentar su aprendizaje, desarrollo y disfrute de los rompecabezas mientras se fomenta un entorno positivo y de apoyo.