Factores individuales:
* Edad: Los adolescentes más jóvenes podrían beneficiarse de sesiones más cortas, mientras que los adolescentes mayores podrían tener más autocontrol.
* Personalidad: Algunos adolescentes son naturalmente más propensos a jugar en exceso.
* Salud: La salud física y mental puede afectar la cantidad de juego apropiado.
* Desempeño Académico: Equilibrar los juegos con el trabajo escolar es crucial.
* Vida social: Los adolescentes necesitan tiempo para socializar y realizar otras actividades.
Recomendaciones generales:
* La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda no más de 1 a 2 horas de tiempo frente a una pantalla por día para niños de 2 a 5 años, y no más de 1 hora por día para niños de 6 a 18 años. Esto incluye todo el tiempo frente a la pantalla, no solo los juegos.
* La Organización Mundial de la Salud clasifica el juego excesivo como un trastorno, con síntomas como descuidar otras responsabilidades y experimentar consecuencias negativas en la vida social, académica u laboral.
Signos de juego excesivo:
* Descuidar las tareas escolares, las responsabilidades o la vida social.
* Pasar demasiado tiempo jugando, incluso cuando existen otras obligaciones.
* Experimentar síntomas físicos como fatiga visual, dolores de cabeza o problemas para dormir.
* Tener síntomas de abstinencia o volverse irritable cuando no juega.
* Mentir sobre sus hábitos de juego u ocultar su actividad de juego.
Consejos para un juego saludable:
* Establece límites y respétalos.
* Fomentar descansos y otras actividades.
* Monitorear los hábitos de juego y abordar cualquier inquietud.
* Hable con su hijo adolescente sobre las posibles desventajas del juego excesivo.
* Busca ayuda profesional si es necesario.
En conclusión: La mejor manera de determinar cuánto juego es apropiado para su adolescente es comunicarse abiertamente, establecer límites claros y controlar sus hábitos. Si le preocupan sus hábitos de juego, siempre es mejor buscar asesoramiento profesional.