Antes de la noche de juegos:
* Sea sincero y honesto: Hazle saber a tu familia que no te sientes con ganas y explícale por qué. Quizás esté cansado, estresado o tenga otros planes.
* Sugerir una alternativa: Ofrécete a hacer algo más con ellos, como ver una película, salir a caminar o tener una conversación.
* Establecer límites: Si las noches de juegos son constantemente estresantes, hable con su familia sobre la posibilidad de crear algunos límites. Tal vez puedas tener una noche de juegos una vez cada dos semanas en lugar de cada semana.
Durante la noche de juegos:
* Utilice una excusa amable: "Me siento un poco mal" o "Me duele un poco la cabeza" son buenas opciones.
* Ofrece ayuda con la instalación o limpieza: Esto demuestra que todavía estás comprometido, incluso si no estás jugando.
* Encuentra un lugar tranquilo: Si necesita escapar, busque una habitación tranquila o salga a caminar.
Recuerda:
* Sé amable y respetuoso: Incluso si no quieres jugar, intenta ser educado y evita herir los sentimientos de nadie.
* Comunicarse abiertamente: Habla con tu familia sobre por qué no disfrutas las noches de juegos. Quizás puedan llegar a un acuerdo.
* No tengas miedo de decir "no": Puedes rechazar la participación y tu familia debe respetar tus deseos.
En última instancia, la mejor manera de salir de una noche de juegos familiar es ser honesto y comunicar sus necesidades. Es importante encontrar un equilibrio entre participar en actividades familiares y cuidar de su propio bienestar.