No existe un origen claro ni una fuente definitiva para este eslogan. Podría haberse utilizado en varios contextos, como por ejemplo:
* Iniciativas de deportividad: Fomentar el juego limpio y el respeto entre deportistas y espectadores.
* Comunidades de juego: Promover el juego ético y las interacciones positivas dentro de entornos de juego en línea o fuera de línea.
* Entornos educativos: Destacar los valores de aprendizaje y disfrute asociados al juego.
Si bien el eslogan puede resultar familiar para algunas personas, no tiene un inventor ni un origen específico que sea ampliamente reconocido.